El medio rural en España es un medio rural masculinizado y envejecido. Las mujeres jóvenes a menudo tienen que migrar a las grandes ciudades en busca de oportunidades educativas y laborales que en sus pueblos no encuentran. El resultado es que en el medio rural perviven de manera especialmente notable los roles tradicionales sexistas que perpetúan la desigualdad entre mujeres y hombres, y por tanto, la violencia de género.

Las mujeres mayores de 65 años son consideradas un colectivo en situación de especial vulnerabilidad frente a la violencia de género, dado que sufren una doble discriminación por edad y por género. Si a ello le sumamos la discriminación por ruralidad, nos encontramos con una discriminación múltiple que sufren muchas mujeres mayores que viven en los pueblos.

Además, la violencia que sufren está especialmente invisibilizada, ya que ni los recursos especializados ni las campañas de sensibilización se enfocan en este colectivo.

Desde FADEMUR reivindicamos el derecho de las mujeres mayores de nuestros pueblos a vivir una vida libre de violencia y desigualdad a cualquier edad, porque nunca es tarde para denunciar. Por eso, realizamos talleres sobre relaciones igualitarias y prevención de la violencia de género dirigidos a mujeres y hombres mayores de 65 años del medio rural español.

Desde FADEMUR reivindicamos el derecho de las mujeres mayores de nuestros pueblos a vivir una vida libre de violencia y desigualdad a cualquier edad, porque nunca es tarde para denunciar. Por eso, realizamos talleres sobre relaciones igualitarias y prevención de la violencia de género dirigidos a mujeres y hombres mayores de 65 años del medio rural español.